El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, dejará su cargo el próximo 31 de marzo de 2026 y será reemplazada por el senador republicano por Oklahoma, Markwayne Mullin.

La salida de Noem se produce en medio de cuestionamientos dentro del propio Gobierno y del Congreso por varias decisiones y declaraciones recientes. Funcionarios actuales y anteriores del Departamento de Seguridad Nacional habían expresado en privado dudas sobre cuánto tiempo permanecería en el cargo tras una serie de polémicas.

Entre los episodios que generaron críticas se encuentra la decisión de pausar el programa TSA PreCheck durante el actual período de financiación del DHS, una medida que tomó por sorpresa a la Casa Blanca y que fue revertida pocas horas después.

También provocaron malestar sus intervenciones durante dos audiencias en el Congreso realizadas esta semana, donde legisladores cuestionaron su gestión y sus respuestas ante varios temas de seguridad nacional.

Según fuentes citadas por medios estadounidenses, el presidente Trump mostró especial molestia durante esas audiencias por una afirmación de Noem —que él niega— sobre que el mandatario estaba al tanto de una costosa campaña publicitaria del DHS en la que ella aparecía.

En conversaciones con legisladores republicanos, Trump había mencionado la posibilidad de sustituir a Noem y barajó varios nombres del Congreso como posibles reemplazos, antes de inclinarse por el senador Mullin.

Las tensiones también aumentaron tras los tiroteos que provocaron la muerte de los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis, un episodio que generó cuestionamientos sobre la respuesta del Departamento de Seguridad Nacional.

Además, algunos funcionarios de la Casa Blanca han manifestado frustración con Corey Lewandowski, principal asesor de Noem, quien fue objeto de fuertes interrogatorios durante las audiencias del Congreso de esta semana.

Con el nombramiento de Mullin, la Administración de Trump busca reorganizar el liderazgo del DHS en medio de las críticas y reforzar la estrategia de seguridad nacional del Gobierno.