La Embajada de Estados Unidos en Bolivia anunció el cierre provisional de su Agencia Consular en Santa Cruz, la única que tiene en el país, como una medida preventiva tras la captura del presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y la detención de al menos ocho personas ligadas a su organización.
En una alerta de seguridad, la delegación diplomática indicó que la oficina permanecerá cerrada desde este lunes 16 de marzo hasta al menos el viernes 20 de marzo, al tiempo que recomendó a los ciudadanos estadounidenses extremar precauciones en Santa Cruz.
La embajada también pidió a los residentes estadounidenses monitorear los medios locales, prestar atención a su entorno y mantener un perfil bajo en medio del operativo y sus repercusiones.
Marset fue capturado la madrugada del viernes durante un operativo policial en un barrio de Santa Cruz. En una primera acción, las autoridades intervinieron una vivienda donde se encontraba su grupo de seguridad, integrado por cuatro personas, entre ellas una mujer. Después, actuaron en una segunda casa ubicada a ocho minutos, donde estaba el uruguayo.
La operación se ejecutó sin bajas entre policías ni civiles. Tras la captura, el Gobierno boliviano comenzó gestiones para expulsar a Marset hacia Estados Unidos.
Según el Gobierno, Marset había instalado en Santa Cruz su base de operaciones. Además, los procedimientos ejecutados antes y después de su arresto derivaron en la confiscación de viviendas, aeródromos, avionetas, drogas y vehículos valorados en $15 millones.
El sábado fueron presentados ante la prensa los cuatro integrantes de su cuerpo de seguridad, incluida una mujer identificada como hermana de Marset. Horas después, la Justicia ordenó la detención preventiva de todos. También fueron arrestadas otras cuatro personas, entre ellas un brasileño presuntamente vinculado al Comando Vermelho y un chileno con antecedentes de narcotráfico.
La embajada estadounidense señaló que la captura de Marset fue resultado del “Escudo de las Américas”, un bloque conformado recientemente por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y varios mandatarios latinoamericanos para cooperar en seguridad, migración y lucha contra el narcotráfico. Marset permanecía prófugo de la justicia boliviana desde mediados de 2023 y está acusado de liderar una red criminal internacional de tráfico de drogas, además de ser requerido por Bolivia, Uruguay, Brasil, la DEA, Europol e Interpol.
