Mojtaba Jameneí lanzó este jueves un mensaje desafiante a Estados Unidos en su primera intervención como nuevo líder supremo de Irán, en la que pidió mantener cerrado el estrecho de Ormuz, amenazó con atacar bases militares estadounidenses en Oriente Medio y aseguró que la “sangre de los mártires será vengada”.
“El estrecho de Ormuz debe permanecer cerrado”, subrayó la nueva máxima autoridad política y religiosa de la República Islámica en un comunicado difundido por la televisión estatal, mientras en pantalla aparecían la bandera iraní y una imagen del dirigente.
El tráfico en el estratégico paso marítimo, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial, permanece prácticamente paralizado debido a los ataques iraníes contra buques en la zona desde el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el sábado 28 de febrero contra Irán.
Jameneí, hijo del anterior líder supremo Alí Jameneí, quien murió el primer día de los bombardeos estadounidenses e israelíes, advirtió además que las bases militares de Estados Unidos en la región serán “inevitablemente” atacadas. Por ello, instó a los países vecinos que albergan esas instalaciones a tomar una decisión. “Recomiendo que cierren esas bases lo antes posible”, afirmó.
El nuevo dirigente también criticó el papel de Washington en la región y sostuvo que la idea de que Estados Unidos busca garantizar la seguridad y la paz en Oriente Medio “no ha sido más que una mentira”. Aun así, aseguró que Irán quiere mantener relaciones “cálidas y constructivas” con sus 15 países vecinos y que los ataques registrados en algunos de ellos estaban dirigidos exclusivamente contra instalaciones militares estadounidenses.
“Creemos en la amistad con nuestros vecinos y sólo estamos atacando bases e inevitablemente continuaremos haciéndolo”, sostuvo el líder iraní en su mensaje.
Jameneí explicó que se enteró de su elección como líder supremo a través de la televisión estatal, después de que la Asamblea de Expertos lo designara el domingo. Con ello se convierte en el tercer líder de la República Islámica en 47 años, tras Ruholá Jomeiní y su padre, Alí Jameneí.
“Para mí, ocupar el lugar de dos grandes líderes, el gran Jomeiní y el mártir Jameneí, es una tarea difícil”, reconoció el nuevo dirigente.
Mojtaba Jameneí asumió el cargo tras la muerte de su padre, quien gobernó Irán durante 36 años, en los ataques de Estados Unidos e Israel. En esos bombardeos también murieron su madre, su esposa y uno de sus hijos.
Además, el diario The New York Times informó el miércoles que el nuevo líder resultó herido en las piernas durante los ataques, citando fuentes iraníes e israelíes, un extremo que fue negado por autoridades de Teherán.
En su mensaje, Jameneí reiteró que Irán responderá a las muertes ocurridas durante el conflicto. “No renunciaremos a vengar la sangre de los mártires”, afirmó, al referirse también a las niñas fallecidas en un ataque contra un colegio en el sur del país que dejó 168 muertos y que, según una investigación preliminar estadounidense, fue responsabilidad de Estados Unidos.
“La venganza que tenemos en mente no se limita únicamente al martirio del gran líder de la Revolución”, añadió el dirigente en referencia a su padre.
