Jalisco se ha convertido en el nuevo foco del brote de sarampión en México, país que encabeza la lista de contagios y fallecimientos por esta enfermedad en toda América durante 2026. Brigadas médicas recorren casa por casa y se instalan en plazas y centros comerciales para aplicar el biológico y contener la propagación del virus.
Durante 2025, Chihuahua fue el estado con mayor número de casos, con 4,493 contagios y 22 defunciones. Sin embargo, en los últimos tres meses, los casos en Jalisco se dispararon, superando en más del triple los 663 registros del año anterior. Según autoridades locales, hay 16 personas hospitalizadas, una de ellas en estado grave, y se reportan dos muertes por sarampión ocurridas entre octubre y noviembre del año pasado.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) confirmó que México suma 6,428 casos y 24 muertes por sarampión, seguido por Canadá, con 5,436 casos y dos fallecimientos; y Estados Unidos, con 2,242 casos y tres decesos. Ante esta situación, Jalisco redobló esfuerzos de vacunación con la meta de alcanzar 1 millón de dosis adicionales antes de finalizar febrero. Esta cantidad se sumaría al millón ya aplicado en meses anteriores, según informó el secretario de Salud estatal, Raúl Pérez Gómez.
Las autoridades sanitarias trabajan contra reloj ante la llegada inminente de miles de turistas por la Copa Mundial de Fútbol 2026, de la cual Guadalajara será sede. El objetivo es lograr una cobertura del 95 % de vacunados para evitar que el virus se propague durante el evento.
“Las más difíciles de controlar son precisamente las variables sociales. En la medida en que la población acceda a la vacunación, esto se va a acabar mucho más rápido”, dijo César Augusto Domínguez, director de evidencia e inteligencia en la Secretaría de Salud de Jalisco.
Además de la apatía, las brigadas enfrentan la escasez del biológico. La campaña ha llevado a los equipos médicos a recorrer las colonias más afectadas del área metropolitana de Guadalajara. En Tonalá, Carlos Casillas, de 67 años, fue vacunado en su vivienda: “Nos están atendiendo como debe de ser y que también nosotros respondamos como familia. No ser apáticos, sino también participar con la campaña de vacunación, así nos evitamos muchos contagios”.
Domínguez señaló que la propagación del virus se intensificó durante la época invernal y reconoció que la cobertura irregular de campañas anteriores dejó una “bolsa de susceptibles” que ahora representa un riesgo de contagio elevado. Angélica Rodríguez, habitante de Tlaquepaque, relató las dificultades para vacunar a su hijo de un año. “Le tocaba la vacuna del año y no la había en ninguno (de los centros de salud), entonces tuve que buscar dónde la tuvieran (…) hasta que la encontré”.
La Universidad de Guadalajara también se ha unido al esfuerzo con jornadas masivas. En total, las autoridades sanitarias buscan aplicar 50,000 vacunas diarias en todo el estado.
